Zonas ATEX: definición, riesgos y normativa

Zonas ATEX: definición, riesgos y normativa

​Las zonas ATEX constituyen un aspecto crítico de la seguridad industrial en entornos donde pueden formarse atmósferas explosivas. La presencia de gases, vapores, nieblas o polvo combustible en combinación con el aire implica un riesgo elevado que exige una identificación rigurosa, una correcta clasificación de las áreas y la aplicación de medidas técnicas y organizativas específicas. Comprender qué es una zona ATEX, cuáles son los riesgos asociados y qué normativa la regula es esencial para proteger a los trabajadores, asegurar la conformidad legal y garantizar la continuidad de las operaciones industriales.

Puntos clave:

  • Las zonas ATEX identifican áreas con riesgo de atmósfera explosiva, donde una mezcla de aire y sustancias inflamables puede provocar una explosión si existe una fuente de ignición. Su correcta definición es fundamental para evaluar el peligro real en los lugares de trabajo.
  • La clasificación de las zonas ATEX determina el nivel de protección requerido, diferenciando entre zonas de gases/vapores y zonas de polvo (zonas 0 a 2 y 20 a 22), en función de la probabilidad y la duración de la presencia de la atmósfera explosiva.
  • El cumplimiento de la normativa ATEX garantiza la seguridad y la conformidad legal, mediante el uso de equipos certificados, la elaboración del Documento de Protección contra Explosiones (DPCE) y la aplicación de medidas preventivas, técnicas y organizativas orientadas a minimizar los riesgos de explosión.

¿Qué son las Zonas ATEX?

En la industria, existen lugares de trabajo donde la presencia de sustancias inflamables como gases, vapores, nieblas o polvo combustible en el aire puede dar lugar a la formación de una atmósfera explosiva. Estas áreas, conocidas como Zonas ATEX, representan un alto riesgo de explosión y requieren medidas de protección y seguridad rigurosas.

El término ATEX proviene de la Directiva ATEX de la Unión Europea y se refiere a "Atmósferas Explosivas".

Una zona ATEX se define como un área de trabajo en la que existe la posibilidad de que se forme una atmósfera explosiva consistente en una mezcla con aire de sustancias inflamables en forma de gases, vapores, nieblas o polvo combustible.

Para que ocurra una explosión, deben coincidir ciertos elementos conocidos como el pentágono de la explosión:

  • Combustible: la sustancia inflamable (gas, polvo, etc.).
  • Oxidante: generalmente, el oxígeno del aire.
  • Fuente de ignición: chispas, superficie caliente, energía estática, etc.
  • Mezcla: la concentración debe estar dentro del rango de explosividad.
  • Confinamiento: lo que provoca el aumento de presión y la explosión.

Si la combustión se propaga a la totalidad de la mezcla no quemada, se produce la deflagración o explosión. Por tanto, el objetivo principal es evitar que estas condiciones se encuentren simultáneamente.

¿Cuáles son los riesgos de explosión en la industria?

El riesgo de explosión está presente en muchos más sectores de los que se cree, no solo en la industria química o petroquímica. Industrias madereras, alimentarias (harinas, azúcar) o farmacéuticas manipulan materias que pueden generar una nube de polvo combustible.

Los riesgos derivados de una atmósfera explosiva pueden ser devastadores. Una ignición accidental puede provocar daños estructurales masivos, paradas de producción a largo plazo y, lo más crítico, lesiones graves o fatales a los empleados.

Factores que elevan el riesgo:

  • Ventilación deficiente que permite la acumulación de gases inflamables.
  • Procedimientos de mantenimiento inadecuados.
  • Uso de herramientas que generan chispas en zonas peligrosas.
  • Almacenamiento incorrecto de líquidos inflamables.

Clasificación de las zonas ATEX

Para garantizar la seguridad, es fundamental identificar y clasificar las áreas según la probabilidad y la duración de la presencia de una atmósfera explosiva.

Esta clasificación de las zonas determina el nivel de protección requerido para los equipos y las medidas de seguridad a implementar. La normativa distingue entre zonas de gases/vapores y zonas de polvo.

Categoría del riesgo Presencia de la atmósfera Zona gas/niebla Zona polvo
Peligro continuo La atmósfera explosiva está presente de modo permanente, por largo tiempo o frecuentemente. Zona 0 Zona 20
Peligro ocasional Es probable que la atmósfera explosiva se forme en condiciones normales de explotación. Zona 1 Zona 21
Peligro esporádico No es probable que ocurra en funcionamiento normal y, si ocurre, es por un breve período. Zona 2 Zona 22

Nota importante: Evaluar si es una Zona 0, Zona 1 o Zona 2 (o sus equivalentes en polvo Zona 20, Zona 21, Zona 22) debe ser realizado por técnicos cualificados tras una evaluación exhaustiva del proceso.

Normativa ATEX: regulación europea y nacional

La regulación de estas áreas se basa en dos directivas principales de la Unión Europea que han sido transpuestas a la legislación nacional:

  • Directiva 1999/92/CE (ATEX 137): Enfocada en la protección de la salud y seguridad de los trabajadores. Obliga al empresario a elaborar el Documento de Protección contra Explosiones (DPCE).
  • Directiva 2014/34/UE (ATEX 95): Dirigida al fabricante. Regula la maquinaria y sistemas de protección para uso en atmósferas explosivas. Estos productos deben tener el marcado CE y el símbolo Ex hexagonal.

El cumplimiento de estas normas asegura que tanto el entorno como la maquinaria cumplen con los requisitos de seguridad.

Equipos utilizados en zonas ATEX y señalizadas

No todos los equipos son aptos para estas áreas. Los equipos ATEX (sean eléctricos o mecánicos, como bombas o motores) deben estar diseñados para no convertirse en una fuente de ignición.

Al seleccionar un equipo, debemos mirar su etiqueta. Por ejemplo, un equipo marcado para el grupo IIB es apto para ciertas atmósferas de gas (como el etileno).

Según la zona, se requiere una categoría de equipo diferente para asegurar un nivel de fiabilidad:

  • Categoría 1: Nivel muy alto de protección (para "Zona 0/20").
  • Categoría 2: Nivel alto de protección (para "Zona 1/21").
  • Categoría 3: Nivel normal de protección (para "Zona 2/22").

Es responsabilidad del usuario asegurarse de que los aparatos instalados cumplen con la categoría adecuada para la zona clasificada.

¿Cómo garantizar la seguridad y qué medidas de prevención existen?

La prevención de riesgos laborales en "zonas ATEX" se basa en dos pilares: medidas técnicas y medidas organizativas. El objetivo es eliminar el riesgo o, si no es posible, minimizar sus efectos.

1. Medidas de prevención: evitar la atmósfera

  • Sustitución: Cambiar sustancias peligrosas por otras que no lo sean.
  • Ventilación: Diseñar sistemas para que no se acumulen vapores inflamables o gases.
  • Limpieza: Evitar capas de polvo; una nube secundaria tras una explosión primaria suele ser más devastadora.

2. Medidas de protección: evitar la ignición y mitigar efectos

  • Uso de equipos certificados y herramientas antichispa.
  • Control de la temperatura superficial máxima de las máquinas.
  • Sistemas de protección contra explosiones (paneles de venteo y supresión).
  • Uso adecuado de EPP (Equipos de Protección Personal) antiestáticos.

3. Medidas organizativas

  • Formación específica a los trabajadores sobre cómo operar en estas áreas.
  • Señalización clara con señales triangulares de "Ex".
  • Autorizaciones de trabajo en operaciones de fuego o soldadura.
  • El Documento de Protección contra Explosiones (DPCE)

Toda empresa donde puedan formarse atmósferas explosivas debe tener este documento actualizado. En él se determinan y evalúan los riesgos, se clasifican las zonas y se detallan las medidas tomadas para proteger al personal. Dicho documento de protección contra es una herramienta técnica.

Conclusión

Las Zonas ATEX representan un desafío técnico y de seguridad fundamental en la industria moderna. Desde la correcta identificación de una mezcla de aire y sustancias inflamables hasta la implementación de sistemas de protección avanzados, cada paso cuenta para evitar que un accidente ocurra.

Los riesgos de explosión son latentes, pero gestionables. Mediante el uso de equipos adecuados, el respeto a la normativa vigente y una formación continua, es posible crear un lugar de trabajo seguro y eficiente. Recuerde: en atmósferas potencialmente explosivas, la prevención es la única opción válida.

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